Logica Empirica

Jueves, 7 Agosto   

La lógica empírica es la base del razonamiento empírico y por lo tanto del método empírico. Esta visión de la lógica proviene de la antigua Grecia. El término empírico deriva del griego antiguo de experiencia, έμπειρία, que a su vez deriva de έυ en y πεἳρα prueba, experimento. Su desarrollo histórico provoca la definitiva separación entre las ciencias formales (como la Geometría o el Álgebra) de las ciencias descriptivas (como la Zoología o la Botánica).

La lógica se origina a través de la observación de las relaciones entre los objetos percibidos y sus variaciones relativas y se convierte en la base ideal para poder establecer las leyes del conocimiento, entendido éste tanto en su vertiente teórica como práctica.

Todos los filósofos están de acuerdo en que el conocimiento tiene su origen en la experiencia, aun los que piensan que el componente esencial del conocimiento como ciencia es independiente de ella.

La lógica comienza con el desarrollo de la cultura y las diversas civilizaciones en la creación de instrumentos y sus aplicaciones prácticas en el dominio de la naturaleza en torno a la caza, la agricultura, la navegación, la Medicina entre otras.[1]

Los primeros pasos son cuestiones prácticas que resuelven situaciones comunes de la vida diaria, sobre cuyos resultados se establece un procedimiento formalizado, protocolo, y exitoso convertido en reglas, al que, finalmente, se le acaban encontrando las razones de su éxito en la teoría que lo confirma.

De modo general puede decirse que esta lógica es consecuencia de la acumulación de experiencias semejantes, del éxito de la intuición heurística y la práctica del acierto y error convertido después en reglas de comportamiento en situaciones similares, cuyos conocedores pueden luego invocar principios de lo más variado para construir una consistencia o coherencia de tipo general (ley o teoría, y reglas prácticas), bien sean de contenido mágico, religioso o simplemente prácticas culturales unidas en muchas ocasiones al ejercicio del poder social. En definitiva son las creencias sociales, que vienen a constituir el cemento más sólido de la estabilidad social.